HUERTA
La huerta en Infantil: aprender con las manos y mirar con curiosidad En Infantil seguimos disfrutando de nuestra huerta escolar, un espacio sencillo, pero lleno de posibilidades para aprender, descubrir y crecer. A través de la huerta, los niños y niñas pueden ver de cerca cómo nace y cambia la vida. Observan la tierra, las semillas, las hojas, los pequeños brotes… y aprenden que la naturaleza necesita tiempo, cuidado, paciencia y mucho cariño. También descubren que no todo se aprende solo mirando una pantalla o escuchando una explicación. Hay aprendizajes que pasan por las manos: tocar la tierra, plantar, regar, remover, esperar, volver a mirar y sorprenderse con los pequeños cambios. En estos gestos cotidianos, los niños desarrollan la curiosidad, la atención, la responsabilidad y el respeto por el entorno. La huerta nos ayuda, además, a trabajar juntos. Cada uno aporta algo: unas manos que plantan, otras que riegan, unos ojos que observan, una voz que pregunta… Y así, poco a poco,...